jueves

Está bien, hablemos de sexo, están aburridos y yo también. Y aunque prefiero la práctica (o la imaginación silenciosa) a las disertaciones, concederé. Eso sí: por favor, no mezclemos la frase "hacer el amor" en todo esto, ¿sí? Gracias.

sábado

Octavio Paz

DOS CUERPOS

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

(En "Libertad bajo palabra", 1955)

Todo

Pero qué absurda esta manía de posesión completa, de ser la única estatua de tu sueño, de que después de mí, el diluvio. Sentirla imprescindible es condición esencial de cualquier relación, por más caprichosa, entrecortada y áspera que sea. Imprescindible, en tanto responde a esa necesidad casi hiriente, insoportable, de aquel otro que se nos escapa. Y no tiene por qué tratarse de "amor": el poderoso deseo, la costumbre, el despecho y la venganza también son modos perfectamente legítimos de justificarla.

Vem que eu te quero fraco,
vem que eu te quero tolo,
vem que eu te quero todo meu...
(Maria Bethânia - Sem fantasia)

domingo

Noche nochera

Tapada con una frazada hasta la nariz, viendo "The Wall" en una casa perdida en Ciudadela profunda, escribiendo "Sube a-mi-nube-Nubeluz" en los vidrios empañados del 166 a las siete de la mañana (nube es una linda palabra, Ciudadela es fea, parece varicela. Canela, sin embargo, suena bien. Algunas escenas de "The Wall" me dieron impresión). El novio de mi amiga es un tipo divertido, no sé si será correcto que lo diga, de todos modos no es lo suficientemente morocho así que no hay peligro. Me reí mucho, pero se rieron bastante más conmigo, como siempre. A veces tengo la ilusión de que no es cierto que soy aburrida, pero es una ilusión. Para la próxima fiesta de disfraces me hago un traje de galleta de agua, cartón a un lado y a otro.
Quizá a nadie le importe, pero tenía que decirlo así, con los ojos secos y la garganta congelada de esperar bajo la autopista. A Papá Noel le voy a pedir que me devuelva la lengua viperina, en lo posible antes de Navidad.

sábado

Lo que me gusta de la avenida Corrientes con las veredas ensanchadas es poder caminar sin ver por dónde, o mirando hacia arriba cúpulas y balcones, o con los mismos ojos ausentes de una estrella de cine que atraviesa la alfombra roja para subir al escenario.