domingo
miércoles
Sobre la violencia
dicho por
Ruth
a las
23:49
11
comentarios
domingo
Cerrado -no sé por cuánto-
¿SON TODOS FELICES?
El honor de vivir con honor gloriosamente,
El patriotismo hacia la patria sin nombre,
El sacrificio, el deber de labios amarillos,
No valen un hierro devorando
Poco a poco algún cuerpo triste a causa de ellos mismos.
Abajo pues la virtud, el orden, la miseria;
Abajo todo, todo, excepto la derrota,
Derrota hasta los dientes, hasta ese espacio helado
De una cabeza abierta en dos a través de soledades,
Sabiendo nada más que vivir es estar a solas con la muerte.
Ni siquiera esperar ese pájaro con brazos de mujer,
Con voz de hombre, oscurecida deliciosamente,
Porque un pájaro, aunque sea enamorado,
No merece aguardarle, como cualquier monarca
Aguarda que las torres maduren hasta frutos podridos.
Gritemos sólo,
Gritemos a un ala enteramente,
Para hundir tantos cielos,
Tocando entonces soledades con mano disecada.
*
Luis Cernuda, Donde habite el olvido.
dicho por
Ruth
a las
20:43
32
comentarios
martes
Bordes
dicho por
Ruth
a las
11:25
34
comentarios
domingo
Si tuviera un blog así como "de minita" que habla de la *tanga* de encaje que se compró *ayer*, y de lo loco que se va a volver *Él* cuando la vea, *shisus* -no sé qué *carajo* significa pero hay que usar la muletilla-; decía, que si mi blog fuese como ésos, todos los días tendría algo que contar para ponerlos al tanto de mi vida agitada, novedosa y con vuelo a cada paso, o de mi irremediable angustia existencial por *tener que* ir al cine sola, -*cuál es el problema?* ¿qué mejor que salir de la sala en estado de ingravidez y que nadie comente?-, o de mi permanente *locura* trash-trendy in laaaave *cualquiereadora*, o de mi bipolaridad *galopante*. Pero no. Sólo que el gato de mi abuela tiene neumonía y que voy todas las mañanas a ayudarla con el antibiótico, el antimucolítico y la vitamina B12 porque ese gato, aunque enfermo, se resiste como si lo fueran a degollar. A pesar de que sé que es por su bien, me da mucha pena forzarlo, oyéndolo respirar como un acordeón pinchado. Todo esto, claro, tampoco es interesante, supongo que les importará más saber de mis tangas de encaje o de mis stillettos rojos de charol, bueno, no, últimamente no compré ninguna de esas cosas.
dicho por
Ruth
a las
12:50
70
comentarios
jueves
Detalles
La nostalgia se percibe en el estómago. Pasar por ciertas esquinas engendra un raro vértigo, sin importar si el recuerdo es suave o amargo, si el recuerdo no se recuerda o la esquina recuerda a otra esquina semejante. En suma, no hay encono personal en todo esto, si lo más al sur que he llegado por cierto motivo es a una zona que nadie sabe bien a qué barrio pertenece, si a Constitución, si a Parque Patricios, si a San Cristóbal, aquel enorme descampado donde aprendí a andar en bicicleta, por ejemplo, y otras tantas cosas que no vienen al caso decir, sobre todo porque la nostalgia es, precisamente, algo que no se puede decir jamás y, si fuera posible encontrar las palabras, nos darían bastante vergüenza. Pero el asunto es que yo iba en el 6 cartel rojo y el jardín estaba como nunca oscuro, y en esa ventana de postigos bordó no había ninguna luz.
dicho por
Ruth
a las
10:36
29
comentarios
viernes
dicho por
Ruth
a las
23:10
40
comentarios
miércoles
Se va, se va el vapor
dicho por
Ruth
a las
15:37
28
comentarios
viernes
Poderes
dicho por
Ruth
a las
18:11
40
comentarios
domingo
Contra todos los pronósticos
dicho por
Ruth
a las
14:47
33
comentarios
Lavorare stanca
dicho por
Ruth
a las
00:32
68
comentarios
sábado
dicho por
Ruth
a las
11:33
55
comentarios
jueves
dicho por
Ruth
a las
23:00
35
comentarios
miércoles
Usted ha ingresado en zona restringida, lo sucedido de aquí en adelante queda bajo su exclusiva responsabilidad
Lo escrito, escrito está, y lo leyere el que quisiere. Daré la media vuelta, daré la vuelta entera, daré un pasito atrás, haciendo la reverencia. Me reiré un poco de mi ingenuidad y de mi pretensión de anonimato y luego, con un gracioso movimiento de sombrero, alegaré que nada fue exactamente como parece. Y agitaré un pañuelito, y me secaré alguna lágrima aunque diga que es el polen el que me hace llorar.
Y rimarrà forse un grido, quello / della terra che non vuole finire.
(Y quedará tal vez un grito, aquel / de la tierra que no quiere acabarse.)
*
dicho por
Ruth
a las
00:31
22
comentarios
viernes
Sobre el imperativo de la memoria
La vieja, a las siete de la mañana y con cinco grados de temperatura, ya estaba en la puerta de calle. Vive con su hermana ciega y tiene más de ochenta años: su esposo la abandonó hace cuarenta sin darle ninguna explicación. Un día, sencillamente, desapareció. "Señora, por qué no sube, que va chupar frío", le dije al pasar, un poco porque era cierto, otro poco para abrazarla, otro poco para librarla del silencio de su soledad persistente. Y la vieja, con el bastón en alto y la voz más agria que fue capaz de ensayar, me respondió: "estoy esperando que llegue mi marido; en cuanto vuelva le voy a dar con este palo en la cabeza, mirá si no podía avisarme adónde fue". Pensé que estaba siendo irónica, pero sus ojos la desmentían: como si hubiera viajado en el tiempo, todavía lo esperaba, enfurecida y triste a pesar de su memoria desgajada, más triste que todo el pasado de los hombres.
dicho por
Ruth
a las
00:38
40
comentarios