domingo

Blas de Otero

No se sabe qué voz o qué latido,
qué corazón sembrado de amargura,
rompe en el centro de la sombra pura
mi deseo de Dios enternecido.

Pero mortal, mortal, rayo partido
yo soy, me siento, me compruebo. Dura
lo que el rayo mi luz. Mi sed, mi hondura
rasgo. Señor: la vida es ese ruido

del rayo al crepitar. Así, repite
el corazón, furioso, su chasquido,
se revuelve en tu sombra, te flagela

tu silencio inmortal; quiere que grite
a plena noche..., y luego, consumido,
no queda ni el desastre de su estela.

*

27 comentarios:

anhedonia dijo...

Llegar a mi casa, domingo a la tarde, prender la compu, mirar un par de blogs que frecuento y encontrarme con este poema, ¡qué justo!
Nunca había leído nada de Blas de Otero, lindo poema, incentiva a buscar otros...

Saludos

Jack Celliers dijo...

La ultima vez que anduve por Baires, en una libreria de Cabildo me compré un libro de Blas de Otero.

Me gustó mucho. Una frase gansa "me gustó mucho". A veces uno siente que a ciertos poetas no se les hace justicia, porque hay tanto para leer, y hay una sola vida. Blas de Otero es como un Miguel Hernandez pero más ceniciento.

Daniel C. dijo...

Me alegra encontrar a Blas de Otero acá. Lo descubrí a los 16 años y nunca dejé de releerlo.
Un beso, Minerva.

Cronopio Caminador dijo...

El deseo de que exista dios y el silencio de dios. Qué temas para un agnóstico con vocación de creyente. El dilema debe ser cómo sobrellevar una existencia que se sabe efímera, temiendo que en su breve transcurso, quizás, el dios tan deseado no rompa su silencio y permita así justificar semejante desatino.

Muy bueno tu blog.

Ca dijo...

Siempre es bueno volver a tu blog Minnerva-

Beso

LaPrincesaTarakanova dijo...

Blas de Otero es un Miguel Hernandez, solo que a la vasca, jeje.

Que loco hoy. Que loco leer esto hoy. Este poema, este poeta.

El Licho... dijo...

esto es puro blas blas

Lunita dijo...

"La vida es ese ruido". Muy bueno... Y me ha gustado su blog también. Un gusto navegar por aquí.

reuben dijo...

Ya suena un poco antiguo, los que hoy están resentidos con Dios mañana se resienten con estela.

Chiquilín de Bachín dijo...

:-)) Sabría que algún día lo postearías, recuerdo cuando me lo mandaste por mail. Gran poema y gran autor, aunque poco reconocido.

Saludetes veraniegos.

Minerva dijo...

Anhedonia: Vale la pena buscar más, se lo aseguro.

Jack: Más ceniciento porque llegó a ver España después de la Guerra Civil, supongo. Pero sí, tan cercano como Miguel Hernández (otro imprescindible). De todos modos, es difícil conseguir sus libros en Buenos Aires, habrá tenido suerte, tal vez una edición vieja...

Daniel: Merece la relectura. Yo también lo descubrí más o menos a esa edad (extrañamente, en clase de Literatura) y siempre es distinto. Al empezar a entender algunas cosas biográficas, lee con otros ojos.

Cronopio: Gracias :) Creo que la pérdida de la fe religiosa debe ser una de las sacudidas más grandes que pueden sucederle a alguien. Blas de Otero pasó de seminarista a militante del PC... Son dos formas de la fe, es cierto, pero qué opuestas! Descubrir de pronto que la respuesta no está en el Cielo sino en la Tierra no es tan liviano, me parece.

Ca: Es que lo importante no es que venga, sino que vuelva (y voluntariamente) ;)

Sidoniavonbork: El mundo está loco, loco. También es casualidad que apareciera hoy, pues hace tiempo podría haber aparecido y no lo hizo...

Licho: ¡Qué chispa tiene hoy! Es bueno, es bueno, jajaja ;)

Lunita: Bienvenida, pasaré por el suyo entonces.

Reuben: ¿Le parece? A lo mejor se resintió con Dios porque le prohibió huir con Estela, quién le dice... si es así, bien resentido está!

Chiquilín: No me diga que se lo había mandado por mail, me estoy poniendo una vieja repetitiva con alma de docente! Un espanto. Menos mal que le gustó.

Laumagog dijo...

Pequeña putualización: Blas de Otero nace en 1916, de manera que conoce la realidad española de antes de la guerra civil a una edad madura. Eso sí, pertenece a una generación poética más tardía que la de Miguel Hernández, por supuesto.
En la postguerra española (allá por los años 60) no era difícil encontrar libros suyos en Argentina, de hecho era mucho más fácil conseguirlos en Argentina (publica gran parte de su obra, la más valiosa desde el punto de vista literario, en la gran editorial Losada), tuvo bastantes problemas con la censura española, de manera que a partir de esa década le fue mucho más fácil publicar fuera de España que hacerlo en territorio español. Desconozco cuál es la situación editorial actual de su obra en Argentina.
Efectivamente, Blas de Otero pasó de una fe arraigada y firme en la fe católica a un fe arraigada y firme en el comunismo, pero no fue algo de hoy para mañana, sino que durante unos años -casi una década, la de los cincuenta- se dedicó a increpar a Dios exigiéndole que volviese a personarse en su vida, que no desapareciese del todo, rabiando en su necesidad de Él. Este poema -el que ha transcrito Minerva-, lo expresa muy a las claras. Hasta que llegó un momento en el que, harto de su silencio y su abandono, decide abandonarlo él también, para abrazar una nueva fe -el comunismo-, con la misma pasión con la que había abrazado antes la fe católica.
Eso sí: sus poemas nunca alcanzaron la misma calidad literaria, nunca plasmaron el dolor, la lucha, el ansia, la pasión con la misma ferocidad como lo hicieron en la época en la que estaba enamorado de dios y éste le ignoraba. Esos son, sin duda, los mejores.

Daniel C. dijo...

Brillante, Laumagog. Me deslumbró. ¿Por qué no pone un blog para hablar de estos temas? Prometo visitarla asiduamente.

El Fuego Camina Conmigo dijo...

No queda ni el desastre ni su estela...
Cuántas veces, maldita sea.

angel dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Minerva dijo...

Laumagog: Qué lujo el comentario. La diferencia que quería hacer respecto a Miguel Hernández se relaciona, más que nada, no con el "antes" de la Guerra Civil (que ambos sufrieron) sino con el después, que MH no llegó a ver, ni vivir, como Blas de Otero (léase franquismo y su consecuencias oscurantistas, como la censura hacia su obra, entre otras muchas cosas). Coincido con que sus mejores poemas son éstos, los de la transición hacia la pérdida de la fe (católica), pero no son menos apasionados los que proclaman su otra fe (la comunista), que los que habla de su infancia ("Historias fingidas y verdaderas", Alianza, a $6 en Av. Corrientes). Está claro que el abandono de la religión no es algo instantáneo ni liviano para nadie, y a Blas de Otero se le nota ¿no? Gracias por la visita.

Daniel: Es un desperdicio que no tenga blog, yo leí otros comentarios en otros blog y la verdad, valdría la pena.

Oruga gritona: Lo más triste es no poder adorar los restos mortales de las cosas.

Angel: Gracias, nos leemos :)

Laumagog dijo...

Gracias, Minerva, por tus comentarios, siempre tan acertados. Si te interesa un perfil muy poco conocido de Blas de Otero, que es el del poeta arraigado en la fe católica, cuando todavía no tenía dudas, cuando proclamaba su fe y su amor a ese dios contra el que después se debatiría tan encarnizadamente, trata de hacerte con una pequeña plaquette que publicó en 1942, "Cántico espiritual", en homenaje a San Juan de la Cruz, en el centenario del santo. Son poemas que apenas reeditaría años más tarde, y en cuentagotas, incluidos en alguna antología poética, pero que por regla general se suelen olvidar.

Os transcribo un fragmento para que veáis la diferencia tonal: el poeta arraigado en estos versos, el desarraigado en los que copió Minerva, pero siempre el mismo, con esa admirable fuerza y brillantez estilísticas:

III

Me colgaban estrellas de los ojos,
y la noche era lenta y compasiva.
Yo me acordaba de cuando era niño,
cuando el mundo, redondo, entre mis manos
era un juguete de cristal. Los hombres
y las cosas, después, me lo rompían.
El aire se cerraba a mis cabellos
y el alma recogía sus tristezas.
Qué compasión de todo. Los cristales
ya no daban al mar. Estaba mudo
y recogido, huyendo de las rosas
y los pájaros. Estaba sin presencias.
Todo era figura: nada vivo,
nada dichoso, audaz, inextinguible.
De pronto, Tú, abriendo mi costado
con tu golpe de estrellas suspendidas.
Y el cantar de la noche -por debajo
del alma, más adentro de los ojos-,
fue brotando, llorando mansamente.
El mar se estremeció. Vinieron ángeles
a llamar a los ojos. Escuchaba
al gozne de tu dedo, imperceptible,
sobre el que gira el mundo silencioso.
Oh Dios, oh Dios, cómo nos llagas
en las noches de estrellas solitarias.

Ah, y no tengo blog ¿para que? Ya hay demasiados blogs muy buenos, el mismo de Minerva es un ejemplo de lo dicho.

Chiquilín de Bachín dijo...

Póngamos una solicitada en la blogosfera para que laumagog se atreva a abrir un blog de una buena vez.

Chiquilín de Bachín dijo...

Pongamos sin acento, antes que laumagog se me enoje :-))

Adan Buenosayres dijo...

Qué dicha poder releer este poema. Una pequeña inquietud respecto a al verso "mi deseo de Dios enternecido": si mal no recuerdo (hace varios años que lo lei),creo que decía "mi deseo de Dios eternecido". Lo recuerdo porque me llamó la tención esa deformación de la palabra "eterno". No puedo comprobar si es mi memoria trunca, o un simple error de tipeo.
Ya que como vos decís, Minerva, no es fácil encontrar libros de él, recomiendo, humildemente, el libro "Blas de Otero, poesía escogida" que es una selección de poemas de todos sus libros, con un estudio de su obra y vida; además ilustrado (ed. vicen vives, hasta hace unos meses se conseguía en Cabildo y Monroe por $6).

Comandante Fidel dijo...

Eternecido... ¿Es que Dios se ha eternecido a causa de su eternidad? Solía ser implacable.

Comandante Fidel dijo...

Replay
Eternecido... ¿Es que Dios se ha Enternecido a causa de la insoportable eternidad. Supo ser implacable. Quizás porque destruimos los puentes que ha tendido... extrañas palabras en boca de un monista como yo.

Martino dijo...

Para mí tenés que tener otro blog para la gente más básica, como yo. ¿Te va?
Así nos enteramos de lo que sucede en tu vida de manera más o menos directa y sin pasar por laberintos de significados.
Estaría mortal. O si no me lo mandás por mail, una onda así:
"Querido Martu: Hoy me llevé puesta una parada de colectivo." Y yo feliz.
Fijate cómo lo podemos resolver.

perdidisima dijo...

querido martino:

este es un blog intelectual. detodas maneras, te aclaro, que no hay "laberintos de significados", ni nada por el estilo.

mi teoria es que este es un blog parodico, donde minerva nos quiere hacer creer que los textos que publica -o republica- remiten a cuestiones poeticas, filosoficas o misticas.

reconozco que este blog es vistado por algunos comentaristas que desconocen el humor, la parodia y el grotesco, quienes, intentan esconder sus limitaciones detras de una "pose culta y erudita".

te sugiero, si es que volves a comentar aqui, cites a intelectuales letrados europeos del siglo XIX y XX (si son de procedencia marxista mucho mejor), y vas a quedar "super-bien".

parece que ahora que esta de moda lo retro y la onda post-moderna (reciclar el marxismo y parodiarlo esta de ultima moda).

a mi la poesia me resulta un genero literario insoportablemente aburrido, y mucho mas si es ensayado o practicado son autores europeos "serios" que utilizan metaforas exquisitas como "mi deseo de dios enternecido"; pero como vos sabes, gustos son gustos.

yo soy re-vulgar y basica; y este blog me encanta.

take it easy.

bye!

Lunita dijo...

y?? no se postea nada más?

angel dijo...

Hermoso soneto de un clásico contemporáneo. El primer libro que de él leí se titulaba "País". Era, sí, un arma cargada de futuro. Gracias por incluirlo en tu espacio que frecuebnto.

Saludos....

Anónimo dijo...

Hola. Desde hace mas de 3 años busco el poema de Blas de Otero titulado "Tiempo". Agradeceria a quien me lo puediera hacer llegar. Mi correo es kohaaku@hotmail.com