viernes

Ciudades

Nunca se elige porque sí, pero las razones o sinrazones de la elección suelen ser infinitas y, a veces, invisibles. Por qué Montevideo, por ejemplo, si nadie me habló jamás de sus encantos, si apenas recuerdo alguna foto difusa del Palacio Salvo, y poco más. La culpa es de Onetti, probablemente. Por boca de otro, por oreja de otro, uno construye ciudades a imagen y semejanza de nada y después tiene miedo ante la oportunidad de conocerlas, miedo de que este Montevideo no sea el de Onetti, que este México no sea el de Rulfo o esta Granada la de García Lorca. O bien a la inversa: que la realidad no logre aniquilar a la ficción y cada esquina de la ciudad imaginada coincida hasta en su última baldosa con el cuento aquel.

30 comentarios:

deapoco dijo...

Cuando te pasa lo segundo, la emoción es increíble.
Para mi vale la pena intentarlo, definitivamente.
Beso.

Pablo dijo...

TOTALMENT!! Lo de Montevideo es por Onetti, no cabe duda.
Con Paris pasa lo mismo...En mi mente conatrui el Paris de Rayuela, hasta me compre un libro que se llama así, donde aparecen fotos de todos os lugares que nombra Cortazar...Es maravilloso.

Borgeano dijo...

Para fin de anio fui por primera vez a New York y tambien estuve a la busca de sitios asi. En el caso de NY hay muchos mas visuales (Scorsese, Woody Allen de por medio), pero aun asi las sensaciones emocionales son inolvidables.

Bestiaria dijo...

Minerva, Borges tiene un ensayo en el que dice que cada país está representado por un autor, aunque ese autor -generalmente- es el menos representativo de esa nacionalidad.
Así, España es Cervantes, cuando debería ser Quevedo, Inglaterra es Shakespeare,Francia es Victor Hugo y no se que más.
Y siempre pensé que acá era complicado, porque Buenos Aires era muy distinto a las provincias, y que si elegía Flores, era Roberto Arlt, si elegía la Recoleta era Borges, y así así.

Jhonny dijo...
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Jhonny dijo...

Con respecto a Onetti y Montevideo, creo que lo que encontrás ya no es su Montevideo, sino algo de ella. De hecho, Juan Carlos Onetti creo la ciudad de Santa María, que podría ser la visión de aquél Montevideo suyo.

Acá tenés un buen decálogo para escribir, ideado por el gruñon con lentes culos de botella.

Montevideo no es lo suficientemente chica como para ser una ciudad provinciana, ni lo suficientemente grande como para ser una megalópolis. Como está incompleta, quienes vivimos en ella (y hasta ahora, aunque no estamos allí) tendemos a prolongarla y recrearla, y me gusta, te genera esa magia. Te recomiendo La PLaza Matriz, en la Ciudad Vieja un Sábado a las 10:00 de la matina, o al atardecer.

Borgeano dijo...

Dicho sea de paso: Borges siempre dijo, tambien, que el ambientaba sus historias hacia finales del siglo XIX o en latitudes muy distintas a la suya; es decir: ambientaba sus historias bien lejos en el tiempo o en el espacio, precisamente para que la gente no anduviera comparando lo que el escribia con las locaciones reales.

El Licho... dijo...

El San Juan de Buenaventura Luna es pura mentira.. acá sólo hay yuyos y tierra... No hay poesía

Chiquilín de Bachín dijo...

Montevideo y Granada son ciudades preciosas. Montevideo para mí es por culpa de Jaime, el negro, Mateo, Drexler y los hermano Fatorusso. Para Granada, con Federico basta.

México seguramente no será la de Rulfo. A lo sumo Guadalajara, pero tampoco.

vadinho dijo...

no olvidar que onetti sabía más de camas que de calles.

Minerva dijo...

Deapoco: Sin duda. Lo que pasa es que las ciudades que visité siempre fueron antes de haberlas leído en letra de otro. A ver qué pasa con Montevideo.

Pablo: De todos modos, encontrar rincones por cuenta propia, por más que Cortázar no le haya puesto nombre, también tiene lo suyo. Rayuela, para mí, tiene una "atmósfera" parisina independientemente de los sitios que nombra.

Borgeano: Claro, cada uno busca el recuerdo que más le cuadra, sea musical, cinematográfico o literario, pero pensando en un escritor que haya retratado a Nueva York no se me ocurre; en cambio sí, por el lado visual se te vienen a la cabeza millones de películas.

Bestiaria: ¿Cómo se llama el ensayo? ¡Pero este Borges me ha plagiado! Y justamente, no quise dar el ejemplo de Buenos Aires porque habría que buscar un escritor para cada barrio. Flores, qué hermoso. Quiero leer ese famoso ensayo.

Jhonny: Qué suerte tener un montevideano como usted entre mis visitantes, pienso acosarlo a preguntas. Ya le escribiré. Y aunque en unos días iré allá por primera vez, algo de lo que me atrae está en ese punto: en la incompletud de ciudad a medias, de uruguayos buenos y cúpulas señoriales.

Borgeano: No importa lo que Borges haya intentado, no lo logró ni un poco. Uno desea tanto que la ciudad sea como la que describe, que termina cayendo en una visión absolutamente selectiva de la realidad.

Licho: Haga el esfuerzo, será tierra y yuyos, pero de alcurnia poética.

Chiquilín: Montevideo es, también, por Zitarrosa. MI Montevideo, claro. Cada uno se construye la que quiere. Nunca fui a México, pero me imagino que Rulfo no habla del DF sino de esos pueblos medio desérticos de por ahí, esos que uno no está seguro de que en verdad existan. Como Comala.

Vadinho: No estaba al tanto... pero entonces, esto confirma mis esperanzas.

Jhonny dijo...

El caso es que he vivido en el Interior hasta la temprana adolescencia y después en Montevideo por muchos años, por lo que creo que la disfruté más (esas cosas de pueblerino curioso), porque la conocí y recorrí con muchas ganas. Disfrute su visita a Montevideo, con todas las caras que tiene ese "pueblo grande".

conde dijo...

creo que en los ultimos dias hable con bastante gente de ese lado del charco... tenes que leer las ciudades invisibles, de Italo Calvino. Nada que ver con nada.

Chiquilín de Bachín dijo...

Por eso le decía que México seguramente no será la de Rulfo.

Y Luvina no se queda atrás de Comala tampoco.

Pablo dijo...

Pero, por supuesto que si...sin duda. Incluso eso mismo pasa en 62, pero con mayor intensidad...es como la peli de cortaar en la que está el hablando y recorriendo Paris...y dice que 62 es como la "hija fea"...maravilloso.

Tideida dijo...

Encontrar un lugar con el mismo nombre es siempre muy simpático.
Me acuerdo que justo cuando estaba leyendo "Los premios" tuve que ir a hacer un trámite al centro y me crucé con el café London. El mismo dónde se encuentran los protagonistas.
Fue mágico tanto por la casualidad como por saber que don Julio anduvo por ahí alguna vez.
Aunque todo eso termida en resumidas cuentas siendo una pavada.

Sil dijo...

hola minerva, tanto tiempo!
es comentario repetido pero de verdad creo qe finalmente (aun con las decepciones incluidas) no hay sensación mas linda qe la de hacerte tuya una ciudad, sus olores, sus rincones... las referencias ayudan, obvio, pero creo qe no hay mejor receta qe "patearlas" uno mismo.

eso si, si la recorremos con alguien qe despues desaparece de nuestras vidas, es probable qe esa ciudad qede vedada para la nueva visita si los recuerdos nos hacen mal...

besos millon!

Paterna dijo...

Parecería que la relación entre lo que uno imagina de una ciudad y la ciudad cuando uno la visita es igual a la relación entre el film y el libro sobre el que esta se basó. El segundo siempre está mejor.

Tony dijo...

Mi ciudad es muy folklórica, típica... junto al Sam's Club se encuentra el WAL-MART, en medio de los dos una coqueta plazita donde puedes sentarte a comer McDonalds o Domino's Pizza, ahora que si no te gusta esa comida siempre queda la Plaza Fiesta Las Palmas con el Kentuky Fried Chiken o el Pizza Hut... estamos ubicados -claro- en la provicia de México.

Jack Celliers dijo...

A mi lo que me pasó fue descubrir un Buenos Aires antiguo, narrado en algunos cuentos de Borges o de Mallea, resistiendo enconadamente en algunos viejos dormitorios o comedores.

Creo que una ciudad se regenera por fuera y va penetrando lentamente en los hogares, cambiando imperceptiblemente todo... quizas cambiandonos a nosotros.

le mutante dijo...

yo sentí a onetti tan contemporáneo que te puedo decir que pisamos la misma calle y nos cruzamos en algún bar perdido. sin embargo sé que hay muchos montevideos, veremos con cual te encontrás.

lo seguro a mi gusto es dejar que la ciudad nos guíe, que nos lleve, que nos cuente, descubrirla porque si y no porque otros la contaron, es difícil pero no imposible.

cuando regrese de mi ciudad o de la de otros que tiene el mismo nombre cuenta a ver que fue lo que pasó.

Nandrolono dijo...

Eso te pasa por creer en los reyes magos del oriente uruguayo; o por aún, en la magia de la realeza literaria. Lo bueno de las ciudades es que no se hacen con papel y sí con ladrillos.

Pero si vas para allá, hacé mucho uso del papel, y traé, traé mucho. Así fomentás a la industria local que, aparentemente, está de moda...

Ele dijo...

pero en definitiva, a las ciudades hay que patearlas todas, desgastarse la suela, perderse por las calles en las que no entran los turistas, por los bares destartalados y de repente ahi te das cuenta que la cuidad es tuya, no es mas de onetti, no es mas de rulfo, o en todo caso es de ambos, pero mezclada.

cam. dijo...

ya que suceda lo segundo me parece de una extraordinarez terrible... bon voyage !

werte dijo...

Y bueno, cuentese algo de Montevideo, que hace mucho que no voy.

Rex dijo...

Quizás es difícil reconocer esas ciudades que leíste no solamente porque pertenecían a otros hombres sino también a otra época. Igual siempre queda algo. Y seguro que queda por los rincones, fuera del circuito turístico, como te escribieron antes.

saludos

Roger dijo...

Bien. Lástima que a este blog asistan tantas personas malamente conocidas, por ejemplo Borgeano, del que habría que reirse en la cara cuando juega a ser borgeano.

artimanha dijo...

ya estuvo por acá? ya se fue? me interesa su ángulo de visión. escríbase algo de su visita minerva.

microcosmos dijo...

"uno construye ciudades a imagen y semejanza de nada"... me encanta. si coinciden con lo que has leído, seguro tuviste el ojo de reconocer las semejanzas, o las fabricaste a tu antojo.
es un enjambre esto de las experiencias contadas y las vividas. a veces se confunden y pasan a ser las mismas.
saludos.

Adrián Deserventi dijo...

Si sigo leyendo, me enamoro. (y no es que le escape a la soledad, no lo creas ni por un segundo)